Aprender es simple. Dominar… no.
Cada jugador asume un portador.
Se avanza, se decide, se enfrenta.
El tablero cambia. Las alianzas también.
Nada permanece intacto.

Pasos simples
Elige a tu portador.
Allí nace el viaje.
Avanza en rondas.
En tu turno, realiza solo una acción:
muévete hacia un destino, lee su historia y deja tu marca.
Enfrenta encuentros y decisiones.
Toda elección es un filo: puede unir o quebrar.
Define tu destino.
Las marcas que llevas pesan como constelaciones:
se inclinan hacia la Luz, la Sombra… o el Equilibrio.
Encuentros entre personajes
Tipos de encuentros y sus efectos
- Encuentros sin huella ni destino
- Conexión profunda aún sin destino
- Revelación y destino compartido
- Finales especiales según decisiones y marcas


Las marcas anotadas en las cartas pueden borrarse con un paño si se usa un plumón no permanente.

También es posible anotar las marcas en una hoja si no tienes lápiz o plumón adecuado.
